lunes, 24 de noviembre de 2008

Chau, Tata



No tengo ninguna foto tuya a este lado del charco... sólo mi recuerdo...

La memoria que habla de tu risa sonora, cantarina y socarrona; de tu gran capacidad de amor y de tu forma particular de "vivir el momento" (con cierta inconciencia, eso sí)

No se... ahora me pillo intentando buscarle un sentido a todo lo que te tocó vivir... y me doy cuenta que es mi propia necesidad de darle una explicación al dolor, una justificación al sufrimiento.

Aún hoy, cuando hace tres horas que te has ido, me sigues enseñando... Voy a seguir el ejemplo de tus años mozos... cuando sin saberlo, enarbolabas la bandera del ¡"Carpe Diem"!

Voy a vivir el presente, voy a transitar este momento...

Y ahora toca llorar.

5 comentarios:

Sara dijo...

Un abrazo virtual para participar de tu despedida.

Marina dijo...

gracias cariño..! Lo recibo...

Beatriz dijo...

Sí, ahora toca llorar...purificadoras lágrimas que no borrarán recuerdos. Quedan allí; ¿Dónde?... en nosotros mismos.
Gracias a Dios recordé.
Gracias hija mía por ayudarme a no caer, te queremos.
mamá

Marcelo Gutierrez dijo...

Creo que no caemos porque nos apoyamos en todo el amor que recibimos y que `-por mi parte- estoy comenzando a devolver. Gracias a ustedes por sostenerme y por no dejar nunca que caiga y -como siempre- la mami tenia razon al decirme "ya no estaras solo cuando tengas tus hijos, ya lo aprenderas". Besos

Marina dijo...

claro... porque hay alguien que depende de ti, del cual eres responsable y que te hace trascender... Para bien o para mal, ya no estamos solos. Y el sostén es mutuo y se hace fácil cuando la red es el amor...
Ánimo y te quiero mucho, negrito!!