domingo, 5 de octubre de 2008

Hace una semana estaba bailando, celebrando de manera magnífica mi cumpleaños. La magnificencia no sólo fue por la comida que preparé con esmero y disfrutamos con placer, sino por el derroche de risas, cariño, recuerdos y reflexiones compartidas.
Hace cinco días se me estrujaba el corazón con esa clase de pensamientos catastróficos, que se me cruzan cada vez que mi compañero sale de viaje... y que intento sacudir cual si fueran una vulgar y molesta mosca.
Hace treinta y seis horas mis padres estaban al otro lado del mundo... y ayer compartiendo los mates, intentábamos recuperar el tiempo contándonos todos los detalles de lo vivido a la distancia.
Esta mañana aspiré al abrir la ventana, este precioso y luminoso día de otoño...
Oooohhh! (esto es un suspiro en teatro)
¡Con qué prisa pasa la vida...!

4 comentarios:

Beatriz dijo...

¿La vida pasa de prisa o somos nosostros los que pasamos? No lo sé...sólo sé que en esta parte del mundo la luna se ve al revés, y la vida se vive de otra manera. Abajo en la lejana América, la vida pasa y el hambre queda. Queda pegada a los ojos de los niños y al desencanto de los adultos..."Pero esto tambien pasará" y algún día el mundo que soñamos se hará realidad, eso espero.
La vida es bella.
Bea

Marina dijo...

Hola mami! Para cuándo actualizas tu blog??? Recuerda que el Marcelo Castillo te ha hecho un pedido de que cuentes anécdotas... para que después no digan que los argentinos somos nostalgiosos y los cordobeses nos quedamos enganchado en el pasado!!!
Bsos...

Lucía y se apagó dijo...

tuuuuu pipilla!
que ya tengo blog! y mucho ams bonito que el tuyoooooooo =D

Beatriz dijo...

¡Qué pasa contigo, que no tocas tu blog? te extraño, quiero leerte, vale?
Ya pondré humor en el mío, lo antes posible,Galia me escribió contándome el cumple Nº 60 de Estrella, lo festejaron en casa de Paco y hablaron mucho de nosotros según me cuenta.Estoy contenta,¿Será por el sol?
un beso mamá